Fiesta del Rey
La Embajada de Bélgica celebró su día nacional —la Fiesta del Rey— con una recepción al aire libre donde la gastronomía belga ocupaba el lugar de honor. Sobre la mesa de presentación se desplegaban los chocolates de marca Belcolade, las mazorcas de cacao, los pralinés y una torta glaseada, junto a botellas de vino; cerca, tres invitados posaban para un retrato, en una velada donde los sabores del país eran tan protagonistas como los presentes.
Cuando un país se presenta por su gastronomía, esa mesa merece el mismo cuidado fotográfico que los invitados: la cobertura registró los retratos sociales y la presentación de los productos belgas, en imágenes editadas para las comunicaciones de la representación. Un praliné bien fotografiado dice del país tanto como un buen retrato; en una recepción así, ambos importan. Fotografías: Gabriel Agustín Garay Opaso · Visibles World.
La Embajada de Bélgica presentó a su país a través de sus sabores, y el registro trató esa mesa con la misma atención que a los invitados. Una embajada que celebra su día nacional poniendo su gastronomía al centro proyecta identidad en cada detalle: Visibles World lo capta dando a los sabores la dignidad de un retrato, porque ahí también habla el país.

































